Las apariencias engañan: detrás de esta mole de cinco metros
de longitud y 1.200 kilos de peso se encuentra un vehículo ágil, potente y con
capacidad para transportar, hasta una tonelada de peso y puede remolcar tres
veces su peso.
Fuerteventura fue el lugar escogido por la firma
norteamericana Ford para la presentación ante los medios de comunicación del
nuevo Ford Ranger, un pick-up que nada tiene que ver con su predecesor
salvo el nombre. Este vehículo industrial fue sometido a un test práctico de
110 kilómetros por carreteras y terrenos que proliferan en esta isla de origen
volcánico. El modelo escogido fue el Ranger XLT de doble cabina (el segundo más
alto de la gama por detrás del Limited) y su comportamiento fue asombroso. En
carretera se comporta como un utilitario más gracias a su motor de dos litros y
medio Duratorq TDCi con cuatro cilindros en línea, doce válvulas y un sistema
de inyección directa Common-rail Turbo Intercooler que desarrolla una
potencia de 143 caballos, mejorando notablemente las prestaciones del modelo
anterior que sólo disponía de 109 caballos. Estos 34 caballos le sitúan en un
eslabón intermedio con otros pick-up del sector. Sólo Toyota ofrece un
modelo de camioneta que desarrolla más potencia (171 caballos).
Sin embargo, cuando se abandona el asfalto para enfilarse
por las difíciles pistas de tierra, el nuevo Ranger demuestra para lo que fue
creado. El 4x4 que lleva incorporado facilita la conducción hasta que uno no se
da cuenta de que transita por terrenos plagados de dificultades. La dirección
asistida de serie en toda la gama y la columna de dirección ajustable en altura
lo hacen muy cómodo de llevar. Las llantas de 16 pulgadas y seis radios con
neumáticos 245/70 R16 unidas a un sistema de suspensión duro pero a la vez
flexible hacen el resto.
El nuevo modelo Ranger apuesta claramente por el diseño.
Incorpora mejoras mecánicas y técnicas que lo hacen atractivo no sólo para los
que lo utilizan como medio de trabajo, sino también los que deseen utilizarlo
para el ocio. De hecho, los responsables de Ford pretenden hacer de este
vehículo industrial un automóvil para el disfrute del fin de semana. «Queremos
acaparar a otro tipo de cliente: al que le gusta la aventura y la naturaleza»,
afirman desde el departamento de márketing.
Entre los elementos de seguridad, el Ranger incorpora un
sistema de frenos hidráulicos (servo-asistidos por vacío y válvula
distribuidora de carga), a los que hay que sumarles el Sistema Antibloqueo en
las cuatro ruedas (ABS), de serie en toda la gama, si se exceptúa la versión
más baja del Ranger.
El exterior del XLT Limited incorpora de serie el acabado
cromado tanto en los tiradores de las puertas y el portón trasero, paragolpes
trasero en acero inoxidable cromado y tubular; protección inferior en la
parrilla delantera; pintura metalizada, estribos en acero inoxidable y moldura
de los arcos de rueda con el color de la carrocería, faros halógenos y
antiniebla y sensor de párking trasero.
El interior es amplio y cómodo gracias a los asientos
antideslizantes y ajustables en altura (en el XLT Limited son calefactables).
Además hay que añadirle un cuadro de mandos completo y sin estridencias.
¿Quién ha dicho que el trabajo y la diversión son
incompatibles? El Ford Ranger incluye radio CD con MP3. El modelo más económico
(el de cabina sencilla) dispone de 2 altavoces; mientras, el XLT y el XLT
Limited disponen de seis salidas de sonido.
La firma norteamericana pretende dar el pistoletazo de
salida en primavera (aunque no se ha concretado la fecha exacta). Los
concesionarios oficiales dispondrán de seis modelos, todos ellos diesel, y
cuyos precios oscilarán entre los 20.700 euros del cabina sencilla y los 29.220
euros del XLT Limited. También se está estudiando la posibilidad de lanzar al
mercado un modelo con cambio automático, aunque dependerá de las ventas y la
demanda del cliente. «Tecnología hay para ello», confirman desde Ford.
Un incremento del 92%
Mientras los vehículos generalistas experimentaron un
retroceso, en lo que a ventas se refiere, en el 2006, los pick-up
experimentaron un alza en España del 13%, aunque lejos del 29% de los coches de
lujo. Esta modalidad de camionetas es un segmento en el que las firmas automovilísticas
se fijan cada día más. Las cifras así parecen confirmarlo. El crecimiento
acumulado de los pick-up se sitúa en un 92% en sólo tres ejercicios,
siendo el 2004 el que mejores resultados ofrece: un 42%. Las perspectivas para
el 2007 hablan de un alza del 10%.
En cuanto a ventas de vehículos industriales el Reino Unido encabeza la
lista en la Unión Europea con 93.000 unidades vendidas. Le sigue a continuación
España con 34.200 matriculaciones. En cuanto a firmas el que más ha crecido a
cierre del pasado ejercicio fue Nissan con un incremento del 13,8% y 6.100
unidades vendidas. El segundo lugar en el ranking fue Ford, que experimentó un
alza del 10,3% y 2.053 vehículos industriales matriculados. Sin embargo, estas
cifras quedan lejos de los gigantes del sector: Renault (45.400), Citroën
(40.000) y Peugeot, con algo más de 29.000 camionetas vendidas.