El grupo financiero español obtuvo un beneficio récord de 6.220 millones de euros en el 2005. Esto supone un incremento del 72,5% respecto a los 3.606 millones del 2004, según informó el banco a la Comisión Nacional del Mercado de valores (CNMV).
Sin embargo, este fuerte crecimiento hay que asociarlo a las fuertes plusvalías que obtuvo el grupo por la venta de Unión Fenosa, Royal Bank of Scotland y Auna -1008 millones-, así como la aportación de su filial británica Abbey -811 millones-, y los beneficios procedentes de Iberoamérica -1.776 millones-.
El presidente del grupo Santander, Emilio Botín, informó durante la presentación de los resultados del banco en el 2005, entre otras cosas, que su hija, Ana Patricia (presidenta de Banesto), "seguirá allí", después de ser preguntado por la posibilidad de que abandone la entidad, para asumir una mayor responsabilidad en el Santander.
A continuación dijo, que su banco no tenía intención alguna de vender su participación en el estadounidense Sovereign, del que el español posee el 19,8% desde el pasado mes de octubre. Insistió además, que la entrada en el banco americano es beneficiosa para todos los accionistas de Sovereign, porque nuestro banco,"siempre ha defendido a los minoristas" y "estamos seguros de que lo que estamos es interesante para el banco y no sólo para nosotros".

Abbey anuncia recorte de plantilla en 2.000 personas

La filial británica del Santander reducirá su plantilla este año en 2.000 personas, que se unirán a los 4.000 que ya han dejado la entidad desde que fue adquirida por el banco español.
Abbey, que en su reestructuración Botín se gastó 658 millones de euros el año pasado, aportó 811 millones al beneficio del grupo español; lo que supone el 14% del beneficio total del grupo. Abbey, como contempla su plan estratégico, pasará de ser un banco principalmente hipotecario, a ofrecer una amplia gama de productos financieros, con lo que además podrá compensar el estancamiento que está viviendo el negocio de hipotecas en el Reino Unido.