Inditex desembarca hoy enl Shanghái, con su buque insignia, Zara. El objetivo es captar el dinero de 60 millones de chinos ricos, a través de la inauguración de siete tiendas, según la oficina económca y comercial de España en la ciudad china. Para ello, la firma de Amancio Ortega posee un almacén en la misma provincia, capaz de distribuir 28.000 prendas diarias, procedentes del centro logístico de Zaragoza por avión y en sólo dos días, la mercancía llega a China.
El grupo textil gallego se posicionará dentro del segmento de las marcas de lujo, compitiendo con firmas como Loewe, Louis Vuitton, Versace o Gucci. Para ello, las prendas con la etiqueta Zara se venderán en China un 10% más caras que en Europa, con excepción de España.
El acto inaugural del desembarco comenzó con una relación de los últimos datos de la compañía: 2.700 tiendas en 62 países, ocho firmas independientes, unas ventas que superaron en el 2005 de 5.670 millones de euros (desbancando por primera vez en el ránking gallego a PSA), y un beneficio neto de 628 millones de euros.