La canciller alemana, Angela Merkel, y la presidenta finlandesa, Tarja Halonen, se felicitaron por el acuerdo entre Siemens y Nokia y opinaron que Europa necesita más decisiones de ese tipo para afrontar los desafíos de la globalización.
Tras el encuentro de ambas hoy en Berlín, Merkel destacó la importancia de la colaboración entre las empresas comunitarias y la estrategia de aunar fuerzas, sobre todo en campos decisivos como es el de las telecomunicaciones.
Añadió que el acuerdo de la alemana Siemens y de la finlandesa Nokia revela, además, el buen estado de las relaciones que mantienen «a todos los niveles» los dos países. El pacto, anunciado en vísperas de la visita a Alemania de Halone, nos llegó «casi como un regalo», agregó la canciller.
Halone, que viajó a Alemania a invitación de la Confederación de la Industria Alemana (BDI) se expresó en términos muy similares y reiteró la voluntad de las empresas finlandesas de mantener sus altos niveles de competitividad.
El grupo industrial alemán Siemens y el fabricante de teléfonos móviles Nokia anunciaron el lunes en Fráncfort que fusionarán sus actividades de infraestructuras y servicios de redes de comunicación en la nueva sociedad de riesgo compartido Nokia Siemens Networks. La sociedad, que estará participada en un 50 por ciento por cada grupo, prestará servicios y suministrará equipos para redes de telefonía fija y móvil. La nueva compañía, que tendrá su sede principal en Helsinki, será el tercer suministrador mundial de infraestructuras para telecomunicaciones.
En 2005 tuvo una facturación anual de unos 16.000 millones de euros (20.160 millones de dólares) y dio empleo a 60.000 trabajadores.