Argentina comunicó hoy formalmente a Chile que aplicará un impuesto a las ventas del gas que le vende, y le entregó una serie de cálculos alternativos para aumentar en lo inmediato el precio del fluido, dijo la ministra de Energía y Minería chilena, Karen Poniachik.
«Nos presentaron un abanico de mecanismos y fórmulas de cálculo y reiteraron su voluntad de analizar y evaluar el que tuviera el menor impacto posible en Chile», dijo Poniachiak en una rueda de prensa brindada en la sede de la embajada chilena en Buenos Aires. La funcionaria dijo que recibió la propuesta en reuniones sucesivas que mantuvo este viernes con los argentinos secretario de Energía, Daniel Cameron, y ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, con quienes volverá a dialogar la semana próxima.
En este sentido, Poniachik dijo que los cálculos propuestos serán analizados con las empresas chilenas que importan el gas y no quiso anticipar información porque involucran contratos de la órbita privada.
Recordó también que la posibilidad de aplicar el impuesto ya había sido anticipada telefónicamente por las autoridades argentinas y destacó el nivel de «diálogo, cooperación y trabajo» de las conversaciones, en el marco de la alianza estratégica binacional.
Afirmó asimismo que las autoridades argentinas aseguraron «que dentro de sus posibilidades harán lo posible para garantizar un mayor volumen constante de gas a Chile», sobre todo en meses del invierno austral.
Argentina tomó la decisión de gravar las ventas de gas a Chile, Brasil y Uruguay luego de firmar la semana pasada un acuerdo con Bolivia que incrementa el precio del fluido que importa de Bolivia un 56%.
El gobierno del presidente Néstor Kirchner anunció que ese incremento no será trasladado a los consumidores argentinos, sino que será cubierto con las retenciones impuestas a las ventas al exterior. Chile importa entre 13 y 15 millones de metros cúbicos diarios desde Argentina y el hidrocarburo es esencial para los hogares y las industrias chilenas. El convenio por 20 años por el que Argentina aceptó un aumento en el precio del gas que le compra a Bolivia de 3,4 a 5 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica) comenzará a regir el 15 de julio próximo.
El precio convenido estará vigente hasta finales de año, luego será fijado mediante una fórmula de ajuste aún a definir. Argentina se comprometió, además, a destinar el gas boliviano a satisfacer la demanda interna y a no aumentar las exportaciones a terceros países sin acuerdo de las partes, lo que puede afectar en particular a Chile, pero también a Uruguay y a Brasil.
El gobierno de Evo Morales impuso esta cláusula, ya que pretende negociar la provisión de gas natural a Chile por su antiguo reclamo de una salida al mar. El gobierno de Kirchner comenzó a recortar sus exportaciones a Chile hace dos años, en medio de una crisis energética y por el aumento de la demanda interna cuando inició su recuperación económica tras la debacle de 2002, lo que produjo roces con el gobierno del entonces presidente Ricardo Lagos.
El año pasado, los recortes llegaron a casi el 70% de las exportaciones totales hacia el país andino. En una visita a Santiago en mayo pasado, De Vido aseguró que el gobierno argentino espera mantener los volúmenes de gas natural que se enviaron a Chile en los últimos tres años y que en promedio están en el orden de 18 millones de metros cúbicos diarios.
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