El Gobierno boliviano pronosticó en 156 millones de euros anuales los beneficios provenientes del acuerdo con la siderúrgica india Jindal Steel & Power para la explotación durante 40 años del Mutún, una de las reservas de hierro más importantes del mundo.
«Con este contrato, el Estado boliviano obtendrá una beneficio equivalente al 54% de las utilidades de la empresa antes de impuestos y 68% después de impuestos. Los bolivianos recibirán, por término medio, 156 millones de euros anuales», resaltó el Gobierno boliviano de Evo Morales en una nota de prensa publicado en la prensa.
Jindal Steel & Power invertirá durante diez años 1.640 millones de euros.
El proyecto arrancará el próximo con la instalación de la industria, la primera de su género en Bolivia. Hacia el 2010 «empezará la producción de concentrado y pelets y en cinco años de hierro esponja y acero», destacó la administración Morales, blanco en las últimas semanas de crecientes presiones de organizaciones civiles de la localidad de Puerto Suárez, donde se montará la industria, en la frontera este con Brasil.
El contrato difiere sustancialmente de una licitación que el gobierno de Morales bloqueó en febrero, pese a la oposición de los comités cívicos regionales, que contemplaba ingresos para el Estado de apenas 18 millones de dólares.
La siderúrgica brasileña EBX, que había ganado la licitación y operaba ilegalmente en Bolivia desde 2004, fue expulsada del país en mayo pasado, acusada de contravenir la Constitución boliviana y normas ambientales.
El proyecto de desarrollo del Mutún, de riesgo compartido, generará 6.700 empleos directos y 15.000 indirectos.La región andina alberga unos 40.000 millones de toneladas de hierro y 10.000 millones de magnesio.