Guns N' Roses cerró el pasado 1 de agosto su gira europea con el segundo espectáculo consecutivo agotado en el Wembley Arena de Londres. La gira, que comenzó el 25 de mayo en Madrid, abarcó 32 espectáculos en 18 países que reunieron a más de 700.000 espectadores, lo que la convierte en una de las giras más grandes del año en Europa continental y el Reino Unido.
El espectáculo final londinense estuvo a punto de suspenderse debido a que el domingo de mañana se le diagnosticó al vocalista Axl Rose presión baja e hipoglucemia. Se sintió enfermo luego de los dos conciertos del sábado de noche, el primero fue el espectáculo programado agotado de la banda en el Wembley Arena que duró dos horas y media, el segundo una presentación semiacústica sorpresa que deleitó a los fanáticos atestados en el Cuckoo Club de Londres a las cuatro de la mañana en la madrugada del domingo, mientras cientos de personas esperaban para entrar. Rose se enfermó un par de horas después de la presentación de 75 minutos, y fue necesario llamar a un doctor a su habitación de hotel. El médico recomendó que Rose fuese hospitalizado y no cantara el domingo de noche. La respuesta de Rose fue: «A la m***** con eso, tengo un espectáculo que dar y no me lo voy a perder». Logró dar su presentación de dos horas hasta la canción final de la noche, Nightrain, antes de desmayarse. El micrófono pasó a manos de su amigo, Sebastian Bach, quien concluyó la presentación con un bis de Paradise City.
Axl Rose comentó: «Tuvimos una gira increíble y fue fantástico para la banda y para mí vivir esto. Enfrenté esta última presentación con partes iguales de determinación, obligación, responsabilidad y locura. Fue una noche increíble. Deseo agradecer a todos en Europa y el Reino Unido por inspirarnos y darnos la oportunidad de tocar para ellos. Ahora estamos deseando tocar en Estados Unidos en septiembre».
La leyenda
Los últimos dos años de la década de los ochenta vieron nacer a una de las leyendas musicales más grandes en la historia de la música, y la brevedad con la que tomaron el escenario mundial fue suficiente para marcar a toda una generación y continuar vivos en la memoria de muchos alrededor del mundo. Guns N’ Roses fue el último gran grupo de la era época del glam rock, encerrando en el chiché del vestuario y los peinados una propuesta tan fresca como clásica e inolvidable, y aun cuando su regreso ha sido frustrado en más de una ocasión por los egos de sus miembros, los traumas del vocalista y los delirios de toda la gente que esta alrededor, es en este álbum donde nos encontramos con aquella fuerza que los llevó a la fama hace casi diez años.
Live Era: '87-'93 reúne en dos discos la experiencia de asistir a un concierto de Guns N’ Roses, donde las guitarras pesadas y una batería acompañaban la voz de Axl Rose mientras recitaba temas inolvidables como Sweet Chile O’Mine y You Could Be Mine, además de Don’t Cry y November Rain, consideradas ahora como dos de las Power Balads más importantes en la historia de la música. Obviamnte, el mismo título pone en evidencia que este concierto esta armando de diversas presentaciones, ya fueran en pequeños bares de Los Angeles hasta la impresionante participación del grupo en el concierto que se hizo en honor a Freddie Mercury dentro del legendario estadio Wembley, en Inglaterra.
Este disco es un impresionante viaje de rock clásico, guiado por el ego y la fuerza de un grupo icónico que difícilmente podrá repetir lo que hizo en este momento, capturado en casi dos horás de sexo, drogas y rock & roll. Un gran álbum que, a pesar de que fue descontinuado por la propia banda (junto con su disco de éxitos), aún esta disponible en nuestro país. Si pueden y sobretodo, si quieren escuchar una parte importante de la historia del rock, cómprenlo.
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