Publicidad:
La Coctelera

eminencia

25 Septiembre 2006

El 40% de los empleos en seguridad privada en Pontevedra son ilegales

UGT denuncia que de los 2.000 trabajadores que hay en el sector en la provincia, 800 incumplen la normativa legal vigente

La ilegalidad está instalada en la vigilancia privada de la provincia, o eso parece reflejar los datos que manejan los sindicatos del sector. Cuatro de cada diez trabajadores incumplen la normativa vigente en materia de seguridad y protección de bienes.
De los 2.000 trabajadores censados en la provincia, 800 realizan su labor incumpliendo la ley. Esto conlleva una precariedad laboral en todos los aspectos, que se reflejan en las nóminas. Un vigilante de seguridad cobra por convenio 1.200 euros en quince pagas, incentivos aparte. El que actúa en la economía sumergida lo hace por el Salario Mínimo Interprofesional, que este año ronda los 530 euros mensuales.
Las causas del intrusismo hay que buscarlas en la gran demanda que tiene la seguridad privada. El aumento en las peticiones de servicios aumentaron en Pontevedra un 8% el año pasado. El incremento de la delincuencia en la provincia en un 10% y el robo de los inmuebles en un 20,3%, principales causas de este auge.
Pero hablar de seguridad privada no es sólo hacerlo del hombre con uniforme, también se refiere a los medios tecnológicos de vigilancia, como cámaras de vídeo, sistemas integrales de protección de inmuebles. Un mercado, que en la provincia tuvo un repunte en el último año del 15% en sus ingresos, pero que en comunidades autónomas como Cataluña o Valencia representan el 25 o 30% del negocio total. La tarta de la facturación del sector en Pontevedra se reparte así: el 72% corresponde a vigilancia, el 20% a las alarmas y el 8% restante al transporte de fondos.
En la provincia operan 35 empresas de seguridad de las 67 que hay en la actualidad en la comunidad autónoma, aunque también realicen servicios en otras zonas de Galicia. De ellas, el 83% de sus plantillas están conformadas por hombres y el 17% mujeres. El 73% de los trabajadores se mueven en una horquilla de edad de entre los 25 y 44 años, y la rotación laboral (entrada y salida de trabajadores) alcanza el 50%.

Entrevista a Enrique Rial y Santos Sánchez, representantes sindicales de UGT

Llevan muchos años velando por la seguridad de bienes y personas de este país. Saben que trabajan en un sector en clara expansión y por tanto susceptible de fraude laboral. Algo que ellos quieren denunciar.
—¿Quién contrata este tipo de servicios?
—En la provincia de Pontevedra, y en general en Galicia, las administraciones públicas son las que más demandan protección. De hecho, el 65% de los trabajos se realizan para las instituciones del Estado.
—¿No hay suficiente policía?
—Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se ven desbordados ante la cantidad de asuntos que tienen que resolver cada día. Por eso se contratan a las empresas de seguridad privada, para llegar allí donde la policía no puede, por la escasez de medios técnicos, sobre todo humanos.
—La sociedad confunde a un miembro de seguridad, con el clásico armario empotrado de una puerta de discoteca que anda a tortas con todo el mundo...
—La prensa tiene parte de culpa. Los titulares de los periódicos dicen: «La seguridad de tal discoteca pega un tiro a un joven». Primero, no es un vigilante de seguridad. Es un pobre hombre que está allí por cuatro euros, sin ningún tipo de experiencia ni formación profesional. Ser vigilante de seguridad es mucho más. Sin embargo los medios de comunicación meten en el mismo saco a todas las personas. ¿Alguien sabe la preparación que requiere un vigilante privado?
—Pues cuente, cuente...
Para ser un agente que vele por las personas y sus bienes hay que tener como mínimo el graduado escolar. Es más, en Galicia el 66% de los trabajadores ha realizado estudios secundarios y el 23% cursaron alguna carrera. Luego hay que pasar unas pruebas físicas y un test psicológico, además de la formación necesaria para ejercer este trabajo. Una vez incorporado a la plantilla hay que hacer un curso de reciclaje anual para adaptarse a las nuevas demandas del mercado.
—¿Por qué tanto colorido en los uniformes, si la Guardia Civil va de verde, La Policía Local de azul? Da la sensación de falta de rigor.
Eso es cierto. Pero al ser empresas privadas, cada una lleva su logo distinto. Lo que si se percibe en los últimos años es una concentración de empresas, las más grandes están absorbiendo a las pequeñas.
—Pero, ¿no es un sector en auge?
—Precisamente por eso viene el problema que denunciamos. La intromisión ilegal. Entras en cualquier gran superficie de Vigo o Pontevedra, y te encuentras con una persona uniformada con chaqueta roja, verde, o azul con el pinganillo en la oreja. Pero no son vigilantes de seguridad privada, aunque realice esas funciones. Son auxiliares de servicio, que no tienen la formación profesional adecuada y que trabajan por la mitad de dinero.
—¿Y como se puede distinguir a un vigilante de un auxiliar?
—Muy sencillo. En el número de placa. Cuando obtienes el título de vigilante, que es concedido por la subdelegación de Gobierno en la provincia, lleva implícito la concesión de la Tarjeta de Identificación Profesional (TIP). Un número único, intransferible y que está recogido en el banco de datos del Ministerio del Interior.
—Eso quiere decir, que si hay algún problema, los auxiliares que trabajan en la grandes áreas comerciales no pueden actuar, porque incumplen la Ley de Seguridad Privada.
—Efectivamente. Sólo personal acreditado con su TIP, puede realizar cualquier reclamación al usuario. Lo que sucede es que detrás de un auxiliar, que vive en la precariedad laboral, hay un vigilante de seguridad acreditado y que le duplica el sueldo.
—Pero esta forma de actuación resta eficacia, por ejemplo, en un atraco, donde el factor tiempo es muy importante.
—Claro que sí. Pero la empresa ve en la vigilancia un gasto y no una inversión para proteger su dinero o sus trabajadores. Lo importante es reducir costes aunque eso implique una merma en la seguridad de los consumidoras que van a una gran superficie, trabajan en una joyería o simplemente quieren ir a trabajar.

servido por ANTONIO 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

el-negociador

el-negociador dijo

hay que actualizar el blog , que parece que los de ugt desde el 2006 no han hecho nada

17 Noviembre 2009 | 09:17 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de ANTONIO

eminencia

LA CORUÑA, España
ver perfil »
contacto »
--------------------------

Fotos

ANTONIO LONGUEIRA VIDAL todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera