Las asociaciones que representan al comercio vigués temen una crisis del sector para el 2007, similar a la padecida durante el pasado año, cuando la facturación sufrió un retroceso del 22%.
Las malas perspectivas para este ejercicio vienen justificadas por la actual coyuntura económica que padecen los ciudadanos del municipio, que dista mucho de los números presentados por el Ejecutivo de Zapatero.
La cesta de la compra se ha encarecido en Vigo un 31% desde que el euro hizo acto de presencia, mientras que el precio de la vivienda aumentó en un 64%.
Mientras, los sueldos firmados en convenio sólo se incrementaron un 16% en cuatro años. La hipoteca, el pago de las letras del coche y llenar la despensa se llevarán el 90% de los ingresos familiares en el 2007.
Para el presidente de la Federación de Comerciantes de Pontevedra, Antonio Reguera, las previsiones para los próximos doce meses se resumen en «incertidumbre y preocupación».
Según él, «ninguna economía puede resistir el actual ritmo de gasto cuando el día 15 se usa la tarjeta para efectuar los pagos más corrientes».
Las pérdidas del comercio local sufrieron un traspié del 38% en el último trimestre debido al buen tiempo. Por eso, Enrique Núñez, vicepresidente de la Asociación de Comerciantes Centro Príncipe, se muestra partidario de «retrasar el inicio de las rebajas dos meses», así como la duración de las mismas «con un máximo de 30 días». El objetivo es recuperar parte de la inversión realizada y minimizar en la medida de lo posible las fuertes pérdidas sufridas..

Las ventas en Navidades ascendieron a 142 millones de euros
A pesar del mal año, comercialmente hablando, las ventas en las pasadas Navidades ascendieron en Vigo a 142,7 millones de euros, lo que supone un alza del 3,9% respecto a la misma campaña del 2005. Cada ciudadano del municipio se gastó por esas fechas 486 euros. El 58,9% de la racaudación en la provincia de Pontevedra correspondió a los 7.500 negocios instalados en la ciudad. Aún así, el 18% de los vigueses congelaron sus euros a las espera de comprar las esperadas gangas.