Mientras que el comercio tradicional español perdió peso relativo en el 2006, en lo que a volumen de negocio se refiere, el sector de las franquicias continúa por una senda diametralmente opuesta. Los cifras así lo confirman.
En España operaban en el 2005, 893 enseñas que contabilizaban un total de 63.751 establecimientos repartidos por todo el mundo, según los datos que maneja el sector.
La facturación global ascendió a 17.584 millones de euros de los que 900 millones (el 5,11%) se recaudaron en Galicia.

Puestos de trabajo
El franquiciado posee su propio peso específico en lo que a mercado laboral se refiere. Las casi mil compañías nacionales generaron un total de 261.000 puestos de trabajo de manera directa, lo que representaba el 1,5% del empleo generado en todo el país. El incremento respecto al 2004 fue del 7,4%. El número de personas que dependían indirectamente del sector de la franquicia se situó en 88.000 personas, con un crecimiento del 5%. Madrid con 60.000 puestos de trabajo lidera la clasificación; mientras, Galicia ocupa el quinto lugar nacional (13.500).
Esta modalidad mercantil acaparó cerca del 15% del total facturado por el comercio tradicional y posee el 10% de los establecimientos con los que, se estima, cuenta el pequeño comercio.
Por sectores productivos, servicios, restauración y hostelería absorben la mayoría de las empresas, de un sector, que estima que tres de cada cuatro firmas registradas lo hacen en la rama terciaria de la economía.