El parque central de Lavadores recibió en el 2006 más de 11.000 toneladas de material. Cada habitante selecciona un total de 38 kilos de basura, seis más que la media española.

Desde que el gobierno local adjudicó en el 2003 el nuevo contrato a FCC por 25 millones de euros, el volumen de material reciclado en Vigo se ha visto duplicado. Hace cuatro años se habían recuperado 5.449 toneladas de residuos —entre papel, cartón, vidrio y envases—; a cierre del pasado ejercicio fueron 11.357 las obtenidas de los contenedores instalados en la ciudad a tal efecto.
Más de la mitad de la basura reciclada en Vigo (54%) se corresponde con papel y cartón. Le sigue a continuación la recogida de vidrio (28%) mientras, los envases aportan el 18% del volumen total que entra en el parque central de limpieza de Santa Cristina.
Estos datos indican que cada vigués recicla alrededor de 38 kilos de basura al año, un dato bastante positivo si se tiene en cuenta la media nacional cifrada en 32 kilos por habitante y año. Algo que corrobora el inspector jefe del parque de limpieza de Vigo, Eugenio Falque. «El ciudadano está cada día más concienciado en materia medioambiental y el reciclaje de los desechos que genera son una prueba más». Y añade: «Cuando hablo con otros responsables de limpieza de otros ayuntamientos me reafirmo en que me encuentro con una ciudad sensibilizada con esta cuestión».

Destino
Vigo tiene en la actualidad 600 islas de reciclaje repartidas por el municipio —450 en zona urbana y 150 en las parroquias anexas—, lo que representa una por cada 496 vecinos. Pero la pregunta es: ¿Cuál es el destino final de la basura generada en la ciudad?
El papel y el cartón se destinan al reciclador que se encuentra en Puxeiros. El vidrio que llega al parque central es recogido por la empresa Ecovidrio, que se encargará de su posterior manipulación. Los envases recogidos en Vigo se llevan en contenedores a la plataforma de transformación de Guixar, para posteriormente trasladar estos residuos, bien en tren bien en camión, a la planta de tratamiento de Sogama.

El tratamiento de los productos marca la diferencia en los beneficios
La Xunta no colabora en el tratamiento de residuos. Los costes que asumen las firmas son elevados, ya que la separación del material requiere mucha mano de obra y el precio de mercado de algunas materias primas no compensa los ingresos. Si el tóner o los cartuchos de tinta dejan beneficios, la duda surge con la viabilidad del papel y el cartón. El responsable de Veri Recikle afirma: «Quise trabajar con estos materiales hace 18 meses, pero la rentabilidad estimada era mínima». Y añade que «es más barato comprar el papel blanco que el reciclado». Algo que confirma Lorena Alonso, encargada de producción de Reciclajes AVI. «El papel y el cartón tienen precios muy bajos desde hace años». La solución es cobrar por el traslado. «Ponemos una tarifa por la recogida de residuos para compensar los bajos precios», asevera Lorena. El precio del cartón varía en función de su calidad y tamaño, «pero oscila entre 70 y 90 euros la tonelada.

Una considerable cantidad de restos electrónicos en sólo doce meses
Cada año se genera en Vigo más de cuatro toneladas de residuos electrónicos. Lavadoras, ordenadores, neveras y móviles son los otros artilugios que nunca nadie sabe donde echar y que conforman, según las estimaciones de la Unión Europea, un total de 14 kilos por ciudadano cada año.
El objetivo para este año es que todos estos artículos se reciclen y se conviertan en materias primas que se reintroduzcan en el ciclo productivo.
De esta tarea se encargará Asimelec, a través de sus fundaciones Tragamóvil, Ecofimática y Ecoasimelec. En el caso de los teléfonos, de los que se puede aprovechar el 90% de sus componentes, en Galicia se recogieron 17.000 teléfonos, lo que suponen más de dos toneladas de basura. En el caso de Vigo, el Plan General de Ordenación Municipal contempla la construcción de ocho naves que se encargarán del tratamiento de todos los residuos que necesiten una gestión específica.