Eldecano del Colegio de Economistas de A Coruña, Roberto Pereira, aseveraque Galicia debe aumentar su peso en la economía nacional para percibirmás ingresos vía impuestos y «olvidarse de una vez por todas de lasolidaridad interterritorial».
España está jugando una partida a quince manos y Galicia tienemalas cartas. Mientras que otras regiones cuentan con un póker, y enalgún caso un as en la manga, el bipartito tiene sólo dobles parejas. Yeso se traduce en pérdidas millonarias para las arcas de la Xunta.¿Cuáles son esas desventajas?
Dispersión de la población, envejecimiento, el factormigratorio, el coste de las infraestructuras —hacer un kilómetro deautovía es hasta tres veces más caro que en Castilla—, y la extensióndel litoral son algunos de los aspectos que la Xunta tiene que lidiarcon el ministro Pedro Solbes. Y mientras se decide el término con elque debe denominarse a la comunidad autónoma en el preámbulo del nuevoEstatuto, o si hay que retrasar el reloj una hora, Galicia puede perderentre 600 millones y 2.300 millones en los próximos años. Aparte del 8%de las inversiones en infraestructuras. «Cataluña percibe el 50% delIRPF; el 50% en IVA y el 58% en el Impuesto Especial de Fabricación. Esdecir, casi un 50% más que Galicia», asevera Roberto Pereira.